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Comunidad | Comunicado de prensa | Visión para un mañana más sano

El 21 de mayo, Yuma Regional Medical Center (YRMC) celebra 10 años de atención cardiaca innovadora con el procedimiento de sustitución valvular aórtica transcatéter (TAVR). Este hito no solo pone de relieve los avances tecnológicos, sino también el profundo impacto en la vida de pacientes como Hope Pinkerton, que se sometió a la intervención en febrero de 2020.

El TAVR es un procedimiento valvular mínimamente invasivo para pacientes que no se consideran candidatos a una intervención a corazón abierto. La válvula artificial se diseña para sustituir la válvula cardiaca defectuosa del paciente sin abrirle el pecho.

Hope Pinkerton, una vibrante mujer de 94 años con una historia inspiradora, compartió su trayectoria hasta tomar la decisión de someterse a la intervención TAVR. Tras un accidente de coche, que ella considera una bendición disfrazada, las evaluaciones médicas revelaron un problema crítico en su corazón que no tenía nada que ver con el accidente. El cardiólogo de Hope, el Dr. Habteab Feseha, le presentó el diagnóstico y las opciones de tratamiento, haciendo hincapié en el potencial de la intervención TAVR para salvarle la vida.

"Me explicaron que necesitaba una válvula que funcionara. Sin tratamiento, me quedaban unos seis meses de vida", dijo Hope, reflexionando sobre la explicación exhaustiva y fácil de entender que le dio su equipo médico. Con el apoyo de su hija y la tranquilidad de sus profesionales sanitarios, Hope se sometió a la intervención TAVR en el YRMC. Describió la experiencia como muy positiva, destacando la experiencia y la atención del Dr. Feseha y de todo el equipo médico.

La recuperación de Hope tras la intervención de TAVR fue fluida y notable, a pesar de los retos planteados por la pandemia de COVID-19. Durante su recuperación, pudo mantener su independencia y realizar actividades como montar en bicicleta estática y dar paseos diarios.

Mientras el YRMC se prepara para celebrar el décimo aniversario de la intervención TAVR, la historia de Hope Pinkerton sirve de inspiración a otras personas que se plantean someterse a la intervención. "Me alargó la vida. Me siento muy afortunada de haber tenido esta opción", expresó Hope.

La intervención dura aproximadamente dos horas y los pacientes suelen volver a casa a la mañana siguiente. La cirugía a corazón abierto suele requerir entre siete y diez días de recuperación. Los pacientes de TAVR también reanudan sus actividades y horarios habituales una o dos semanas después de la intervención, frente a las aproximadamente seis semanas de los pacientes de cirugía a corazón abierto.

"La historia de Hope es el ejemplo perfecto de los efectos salvadores y positivos del TAVR. Como equipo, es increíblemente gratificante ser testigo de resultados tan positivos y formar parte de una comunidad médica comprometida con el progreso y que da prioridad a los pacientes", añadió el Dr. Feseha.

Mediante la colaboración y la innovación continuas, el YRMC sigue dedicado a mejorar la salud cardiovascular y a ayudar a las personas a llevar una vida plena.

Para más información, visite www.yumaregional.org/services/heart-care/#vascular-surgery